Fecha de
lanzamiento: 17
de noviembre del
2005
Características:
Xbox-Acción-1º
persona-Shooter-Fantástico
Distribuidor:
Electronic Arts
Productor: Valve
Software
Desarrollador:
Valve
Precio: 59,95€
Manual:
Castellano.
Textos:
Castellano.
Voces:
Castellano.
Código PEGI: 16+
Web oficial:
Disponible
Análisis
publicado el
20-05-2006 por
Buja.
Uno de los
mejores juegos
de la historia y
el indiscutible
rey de los FPS,
Half-Life 2
quiere
demostrarnos que
la consola negra
de Microsoft
guarda aún
muchos ases en
su manga.
Unámonos al
heroico Gordon
Freeman para
liberar por
enésima vez al
planeta de unos
alienígenas
invasores.
¿Estás preparado
para darle al
gatillo?
¿El
último gran
cartucho?
Un año después
de su triunfal
aparición en PC,
la secuela al
mítico Half-Life
de Valve vio la
luz en la
consola de
Microsoft. Los
dos Halo
y Doom 3
habían puesto el
listón muy alto
en X-Box y la
sombra de 360 se
proyectaba como
demasiado larga.
Adicionalmente,
los malos
agoreros no
veían
posible una
conversión
de calidad,
dadas las
florituras
técnicas del
título en
compatibles.
En general,
podemos
decir que no
había muchas
expectativas
para la
versión
consolera de
la mayor
aventura de
Gordon
Freeman.
Muchos
medios lo
vieron como
una anécdota
simpática
con la que
X-Box iría
despidiéndose
de su
público. Por
fortuna,
todos
estaban
equivocados.
Half-Life
2 en
nuestra
máquina
negra y
esmeralda es
tan digno,
espectacular
y
apasionante
como el
original
para PC.
Si hay algún
despistado
leyendo esto
que no sepa
de qué
hablamos al
decir
Half-Life
es porque se
ha
equivocado
de página
web o porque
ha pasado
los últimos
años perdido
en el
Amazonas.
Siendo
breves para
no resultar
retóricos,
os
comentaremos
que estamos
ante un
juego de
disparos en
primera
persona (First
Person
Shooter) que
se
diferencia
de los
tópicos del
género como
Quake
o Doom
en que
presenta una
elaborada e
interactiva
historia. En
HL y HL2 nos
vemos
inmersos en
un mundo
siniestro en
el que
interactuamos
con
diferentes
personajes
no jugadores
y vamos
descubriendo
mil y un
detalles por
sus
escenarios
que nos
hilvanan el
hilo
argumental.
Nada de
masacrar sin
ton ni son a
todo lo que
se mueva
buscando la
salida que
nos lleve al
siguiente
nivel. En
los HL hay
que “darle
al coco” y
la acción
desenfrenada
convive con
intrincados
puzzles o
situaciones
que sólo
podrían
definirse
como “de
plataformas”.
Adicionalmente,
esta saga se
ha definido
siempre por
una IA
sobresaliente
en la que
nuestros
enemigos no
serán un
compendio de
borregos
esperando a
que
apretemos el
gatillo. Las
emboscadas y
tácticas en
grupo
estarán a la
orden del
día. Dicho
todo esto,
entremos un
poco más en
qué trae HL2
para X-Box.
1984
aderezado
con
extraterrestres
Nos
encontramos
en un mundo
futurista y
sombrío, en
el que los
alienígenas
que la
descuidada
corporación
científica
Black Mesa
liberó en el
primer HL se
han quedado
muy a gusto
en nuestro
planeta y no
tienen mucha
intención de
irse. No se
trata de una
conquista
explosiva,
sino de una
dominación
paulatina en
la que la
resistencia
va poco a
poco siendo
confinada en
sucios
ghettos. A
través de la
organización
Combine, los
extraterrestres
controlan a
unos
militaristas
gobiernos
marioneta.
La ley
marcial
manda y un
depresivo
estado
totalitario
somete a los
ciudadanos.
Recordándonos
el célebre
1984
de George
Orwell o la
reciente
V de
Vendetta,
vídeo-monitores
desplegados
por todas
las
metrópolis
nos
recuerdan el
nuevo
régimen. Y
en medio de
todo este
caos aparece
en la sucia
Ciudad 17 el
científico
con vocación
de héroe
Gordon
Freeman (la
verdad,
nunca
llegamos a
entender qué
ocurría al
acabar el
primer HL),
se alía con
unos
antiguos
compañeros
de Black
Mesa y la
estupenda
guerrillera
Alyx y tras
un fallido
experimento
de
teleportación
comienza el
despiporre
en nuestros
televisores.
Básicamente,
ésa es la
historia
detrás de
HL2, pero
según
vayamos
avanzando en
el juego
comprobaremos
que hay
muchos
secretos
escondidos
en esta
aventura…
Metiéndonos
en el
pellejo de
Freeman
La idea de
los HL es
que el
jugador viva
una
experiencia
lo más
realista
posible. Es
por ello que
se aleja un
poco de los
FPS clásicos
e incorpora
elementos de
muchos otros
géneros. Esa
especial
forma de
tomar el
papel de
Freeman nos
llama la
atención en
los apoyos
para contar
la historia.
No tendremos
secuencias
cinemáticas
al uso, sino
que seremos
testigos
presenciales
de los
diálogos y
acciones que
acontecen
entre los
PNJ.
Nuestros
compañeros
nos hablarán
y darán
explicaciones
mientras
hacen su
vida,
pudiendo
atender su
conversación,
mirar a las
esquinas o
ignorarlos
mientras
damos un
paseo.
Además, como
en todo
juego de rol
que se
precie,
Gordon no
abrirá la
boca para
que nosotros
mismos
imaginemos
qué pasa por
su mente.
Las propias
secuencias
con
contenido
argumental
se
desarrollarán
en medio de
tiroteos,
mientras
conducimos
un flamante
buggy o
cuando
sencillamente
seguimos los
pasos de
Alyx, pero
siempre
conservando
el control
del
personaje.
Podemos
decir así
que estamos
ante una
“aventura
total” en
primera
persona más
que ante un
shooter. Y
aquí viene
una de las
pequeñas
pegas que se
le pueden
poner a HL2.
Dada esta
filosofía,
es un título
exclusivamente
para un
jugador y
que no
admite
ninguna
posibilidad
de juego on-line.
En ese
sentido, nos
acordamos de
una saga muy
similar en
su
concepción,
los
estupendos
Metroid
Prime
de Gamecube,
en los que
para su
segunda
entrega ya
habían
incorporado
un divertido
modo
multijugador
que
complementaba
la aventura
principal.
No sabemos
si por
prisas,
problemas
técnicos o
pura
afinidad con
la versión
de PC,
HL2 en
X-Box nos
trae sólo la
aventura de
Gordon. Al
precio al
que están
los juegos,
tal vez
deberían
haber
incorporado
algunos
extras.
Si hay algo
que
destacaba
técnicamente
en el HL2 de
PC era su
motor
gráfico, la
célebre
tecnología
Havok de
manejo de
propiedades
físicas.
Para los
profanos
como yo,
cómo rebotan
las cosas,
estallan en
mil pedazos
e imitan el
comportamiento
que tienen
los objetos
“reales” al
chocar unos
con otros.
Para asombro
de todos, la
física en
X-Box es
clavadita al
título
original,
pese a la
escasa RAM
de la
consola. Nos
quitamos el
sombrero en
este aspecto
y
agradecemos
el trabajo
de
programación
que se ha
desarrollado
para
adaptarlo a
la máquina.
Así,
comprobaremos
con gusto
cómo se
deslizan
unas tablas
de madera
por un
tejado,
empujamos
una caja que
choca con
otra o
tiramos
abajo un
muro con un
lanzamisiles.
Esta
recreación
de la
realidad es
lo más fiel
que hemos
encontrado
para la ya
vieja
máquina de
Gates y
aunque
suframos
ralentizaciones
(las hay,
las hay)
cuando se
nos
amontonan
explosiones
y personajes
en pantalla,
nos hemos
planteado
incluso una
pequeña
reflexión.
HL2 en PC
requería de
un potente
equipo para
correr como
Dios manda.
Incluso así,
tardábamos
un buen rato
en dar con
la
configuración
idónea (que
siempre
estaba por
debajo de
nuestras
expectativas).
Aquí no. Hay
notable
diferencia
con respecto
a un
compatible a
máxima
resolución,
cierto, pero
a ver quién
era el guapo
que podía
sacarle el
máximo
partido al
juego. Y en
X-Box tened
por seguro
que sacamos
lo máximo de
la consola.
Y sólo con
apretar un
botón. Quid
pro Quo.
Entra
por los ojos
A nivel
gráfico,
comenzamos
diciendo que
HL2 nos trae
una de las
cotas más
altas en
X-Box. Más
que por
modelado de
los
personajes o
empleo de
tropecientos
mil
polígonos
por segundo,
por la
habilidad de
los
grafistas
para
implementar
unas
espectaculares
texturas a
todo el
entorno.
Destacamos
aquí las
representaciones
faciales de
los
personajes
que, cuando
tenemos
algún primer
plano, nos
hacen dudar
de si
estamos ante
una X-Box o
ante una
360. Eso
respecto a
los
“buenos”,
que algunos
de los
variopintos
enemigos,
mecánicos y
orgánicos,
que tratarán
de
merendarse a
Gordon son
tan
escalofriantes
que merece
la pena
retomar la
partida sólo
por pasar
unos
segundos
contemplándolos.
La
ambientación,
además, es
variadísima
y en todas
sus fases
está cuidada
al detalle,
a lo que hay
que añadir
el amplio
abanico de
misiones
para darnos
una aventura
que no para
en un solo
instante y
apenas se
nos hace
repetitiva.
De la urbe
depresiva en
la que
arrancamos
iremos a
parar a una
persecución
por
autopista, a
unas
siniestras
alcantarillas,
a unas
oscuras
minas o al
propio
Ravenholm.
El sabio
empleo de
texturas no
sólo lo
comprobaremos
en los
personajes,
sino que se
hace también
muy
relevante en
la
iluminación.
Apenas
tendremos
efectos de
luz en
tiempo real.
No estamos
ante las
inquietantes
sombras de
un Doom3
corriendo en
un
mastodóntico
PC, eso está
claro, y
aunque los
pasos de luz
a oscuridad
se nos hagan
un poco
bruscos
estaremos
tan inmersos
por la
ambientación
general que
no nos
daremos
demasiada
cuenta de
estas
deficiencias
técnicas.
Nos toca
hablar ahora
un poco de
la dimensión
sonora del
juego,
incidiendo
en su
versión
española, y
aquí
deberemos
destacar
varios
aspectos. A
nivel de
efectos el
listón se
mantiene tan
alto como en
el apartado
gráfico o
incluso por
encima,
siendo una
de los
puntos más
altos de
HL2. Es éste
un juego
que, en
particular,
aprovecha
como pocos
las
cualidades
del Dolby
Digital de
X-Box. La
recreación
del espacio
era
excelente
por su
grafismo,
pero se
dispara
muchísimo
más cuando
tenemos
nuestra
consola a
través de un
equipo de
sonido 5.1.
Ya sea en
una
emboscada,
conduciendo
el hoverboat
o,
simplemente,
mientras nos
hablan los
PNJs. Probad
a acercaros
y alejaros
de ellos o
poned al
bueno de
Gordon a dar
vueltas
alocadas
para
comprobar
cómo se
despliega el
sonido (sí
ya sabemos
que suena
estúpido,
pero es un
experimento).
Entenderéis
a qué nos
referimos.
Si aún
dudabas de
ponerte los
altavoces
para jugar a
la consola,
HL2
resolverá
todas tus
dudas.
Escuchar
cómo un
tele-vigilante
se te
aproxima por
detrás y se
planta
frente a ti
no tiene
precio.
La música,
por su
parte, tiene
un empleo
psicológico
y no está
casi
presente,
aunque
cuando lo
hace está
muy bien
incorporada.
Es de corte
trepidante y
nos
acompañará
en momentos
críticos de
la aventura,
incidiendo
en su
espectacularidad
cinematográfica.
Los efectos
sonoros en
Dolby cobran
demasiada
importancia
para que
queden
ensombrecidos
por la
música y, en
este caso,
nos parece
perfecto el
uso que han
hecho de
ella.
Y por fin
vamos con
uno de los
puntos
negros de
HL2. El
doblaje.
Malo.
Horrible.
Espantoso.
Deleznable.
En serio, de
lo peorcito
(ya lo
sabíamos de
su versión
de PC, y
aquí se
mantiene).
Sin
entonación,
con acentos
monocordes
de no se
sabe muy
bien qué
nacionalidad,
con las
voces de los
cuatro
amigos de
siempre…¡pero
tranquilos,
que hay
solución!
Haciendo un
pequeño
truco
podremos
disfrutar de
las más que
notables y
correctamente
interpretadas
voces del
original
norteamericano.
Se trata de
un DVD
multi, esto
es, que
incorpora
todas las
voces que se
usan para el
sistema PAL
europeo,
pudiéndose
cambiar de
un idioma a
otro. ¿Cómo?
Tan sencillo
como cambiar
la
configuración
del idioma
en los menús
de la X-Box.
Nos ponemos
nuestra
consola en
inglés y en
un periquete
estamos
disfrutando
del juego
con unas
interpretaciones
bastante más
creíbles y
acertadas.
Sin
subtítulos,
eso sí, hay
que
desempolvar
nuestro
inglés. No
se puede
pedir todo.
Controlando
a Gordon
Siempre que
hemos
analizado un
FPS para
consola,
acabamos
repitiendo
casi el
mismo
párrafo en
este
apartado. Y
aquí no
vamos a ser
una
excepción.
Lo vamos a
dejar claro
desde el
principio.
No se
controla
igual que en
un PC. Dicho
esto, y
sabiendo que
no vamos a
contar con
la precisión
milimétrica
de un ratón
y un
teclado,
también
debemos
decir que no
hemos
encontrado
mayores
incomodidades
a la hora de
movernos por
el juego y
que la
elección por
defecto de
los
controles es
excelente.
Mientras que
el stick
izquierdo
nos desplaza
al personaje
en el plano
horizontal
(haría las
veces de
teclado), el
derecho nos
mueve el
punto de
mira,
sirviéndonos
para apuntar
o para girar
sobre
nosotros
mismos
(haría las
veces de
ratón). Los
botones
traseros los
emplearemos
para abrir
fuego con el
arma
principal y
la
secundaria y
reservaremos
la cruceta
para el
acceso
directo al
cambio de
arma. Los
botones de
acción, por
su parte,
nos
permitirán
esprintar,
saltar,
recargar las
armas o
activar
objetos. En
cualquier
caso, todo
es
configurable,
aunque la
disposición
por defecto
se nos
antoja como
la más
adecuada. Es
cierto que
no nos
resulta tan
preciso como
en un PC,
pero tampoco
hemos
encontrado
momentos en
el juego en
los que nos
haya
resultado un
control
insuficiente.
Las
comparaciones
no siempre
son odiosas
¿Merece la
pena HL2?
Depende. ¿De
qué? De algo
tan sencillo
como si lo
tienes ya en
PC. Si no es
así, nos ha
parecido una
conversión
brillante
que no
desmerece la
calidad del
juego
original y
que
incorpora,
además, la
comodidad de
evitarte
instalaciones
y peleas con
la
configuración
y los
drivers.
Pero es el
mismo juego,
sin ningún
añadido ni
extra y tal
vez se le
pueda
achacar una
cierta
ralentización
en momentos
críticos.
Esto no
quita que
nos
encontremos
ante uno de
los mejores
títulos que
tiene la
consola y,
posiblemente,
su último
gran
bombazo. A
nivel
personal,
nos resulta
mucho más
gratificante
que Halo
por sus
carismáticos
personajes y
argumento, y
mucho más
entretenido
que
Doom3
por lo
variado de
su
desarrollo.
Si no os
gusta jugar
con el PC y
preferís
estar
tirados en
el sofá ante
un gran
televisor,
HL2 es un
título
imprescindible
en vuestra
ludoteca.
Pero si ya
os lo habéis
pasado en
grande en
vuestros
ordenadores,
os vais a
encontrar
con
exactamente
el mismo
título con
algunos
aspectos
técnicos
reducidos.
Eso sí, si
nunca has
probado HL2,
no sabemos
muy bien qué
haces que
sigues
leyéndonos.
Sal ahora
mismo a
hacerte con
una copia.
En X-Box o
PC, lo mismo
da.
Lo
mejor:
La
ambientación
te sumerge
en la
aventura.
Lo
peor:
No incorpora
ninguna
novedad.
Horas
jugadas: más
de 15.
Jugabilidad: 8
Gráficos: 9
Música y
sonido<: 9
Edición
española: 5
Nota final: 9
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