
Fecha de
lanzamiento:
20 de
octubre del
2006
Características:
PC-Rol-3º
persona-Medieval-Fantástico
Distribuidor:
Nobilis
Ibérica
Productor:
Jowood
Desarrollador:
Piranha
Bytes
Precio:
39,99€
Manual:
Castellano.
Textos:
Castellano.
Voces:
Inglés.
Código PEGI:
+16
Web oficial:
Disponible
Requisitos:
Requisitos
mínimos:
Procesador
2Ghz, 1Gb de
memoria RAM,
tarjeta de
video 128Mb
DirectX 9.0c
compatible (ATI
Radeon
9700/9800 o
nVidia
GeForce
6600),
sonido
compatible
DirectX
8.1b, lector
DVD-Rom 8x,
4.6Gb de
espacio en
Disco Duro
(necesario
disponer de
600mb en la
partición
principal
para el
programa de
instalación).
Requisitos
recomendados:
Procesador
3Ghz, 1.5Gb
de memoria
RAM, tarjeta
de video ATI
X800, nVidia
GeForce 6800
o superior.
Análisis
publicado el
20-12-2006
por ASS.
Por el bien
de la
industria,
alguien
debería
acabar con
esto.
Alguien
debería
despedir a
los
imbéciles
que son
incapaces de
comprender
el veneno
implícito en
la filosofía
del “pan
para hoy y
hambre para
mañana” y
ponerse a
hacer
videojuegos
con una
perspectiva
a largo
plazo. Dudo
mucho que
eso suceda
pronto, así
que quizá
tengamos que
aguantar aún
un buen
número de
casos como
este: un
juego
magnífico
ahogado por
salir al
mercado sin
depurar.
La
gran
esperanza
La saga
Gothic
es el
ejemplo más
paradigmático
de cómo
conquistar
el mundo del
videojuego
pasito a
pasito a
base de
grandes
ideas. Con
su estilo
descarnado
ha sabido
conquistar
el corazón
de los
roleros
europeos más
curtidos,
deseosos de
experiencias
inmersivas y
creíbles que
no solo
reprodujesen
en ellos las
mejores
sensaciones
del rol de
lápiz y
papel, sino
que fuesen
más allá. Y
con
Gothic 2
esto se
consiguió en
gran medida,
pero el
resultado
estaba
condicionado
por las
dudas de sus
desarrolladores,
quienes pese
a tener
entre manos
un proyecto
ideal para
el PC,
diseñaron el
control y la
interfaz de
modo que un
eventual
port para
consola
fuese
sencillo y
barato de
realizar. Y
como JoWood
no pudo o no
supo poner
el dinero y
la fe
necesarios
para hacer
una
promoción
internacional
acorde a la
grandeza de
la ocasión ( Gothic
2 tardó
unos dos
años en
publicarse
en España
desde su
lanzamiento
alemán, así
que hazte
una idea de
cómo fueron
las cosas en
otros
continentes),
nunca llegó
la esperada
adaptación,
mientras que
los
jugadores de
PC, los que
pagaban las
facturas,
sufrían las
aspiraciones
de Piranha
Bytes.
Tras Night
of the Raven,
fantástica y
atípica
expansión que
costó muchísimo
sacar de tierras
germanas, se
anunció la
tercera entrega
de la serie. Y
las perspectivas
no podían ser
mejores: un
mundo mucho más
grande que el de
su (inmenso)
predecesor, con
más ciudades y
criaturas, un
sistema de
control y de
inventario mucho
más apropiado
para
computadora, una
inteligencia
artificial
radial que
aumentaría la
credibilidad del
entorno
(auténtico pilar
de la saga)
concediéndole
gran importancia
a la reputación
del protagonista
y un apartado
visual acorde
con los tiempos
que corren.
Además, desde el
punto de vista
comercial, el
título vería la
luz de manera
casi simultánea
en todo el viejo
continente y al
otro lado del
Atlántico. No
éramos pocos los
que, aun estando
fascinados por
Oblivion,
creíamos
firmemente que
esta vez
Bethesda se
vería superada
por un nuevo
estándar.
La dura
realidad
Un héroe sin
nombre ha
vencido a los
dragones de la
isla de Khorinis
y se embarca con
su tesoro hacia
un nuevo y mayor
continente.
Cuando llega,
las cosas están
peor de lo que
se esperaba y se
ve obligado a
buscar a su
traicionero
mentor. En más
de un sentido,
ese es el
argumento del
juego que nos
ocupa.
Todas las
promesas
mencionadas más
arriba se han
cumplido. El
mundo es
pantagruélico y
da gusto
explorarlo más
allá de las
misiones dada su
densidad en
detalles y
desafíos desde
el primer
instante, ya
sabes, los
enemigos son los
que son y no
suben de nivel
contigo, así que
si nada más
empezar te topas
con un gólem y
quieres abatirlo
con un ridículo
garrote en lugar
de echarte a
correr y
vengarte más
adelante, allá
tú; si lo
consigues tienes
mi admiración.
El acabado
gráfico luce
moderadamente
bien gracias al
buen trabajo
realizado en
texturas,
vegetación y
número de
polígonos, el
control y la
interfaz se han
cambiado por
otros mucho más
prácticos y
conocidos. Las
subidas de nivel
ya no se basan
en porcentajes,
sino en una
horda de
talentos que
añaden más
adicción e
interés,
especialmente
cuando se supera
el ecuador de
las muchas horas
de diversión que
el programa
proporciona. Y
la banda sonora,
pese a no
alcanzar la
genialidad de
las obras de
Inon Zur o
Jeremy Soule, es
mucho más que
correcta. En
suma, nos
hallamos ante un
armonioso
conjunto de
grandes ideas
que conformarían
una más que
sólida
alternativa a
las obras de
Bethesda y
Bioware, de no
ser por las
malditas prisas.

Correr
es de cobardes
Como decía al
principio,
alguien debería
pensar más allá
de los
trimestres
fiscales y la
(en géneros como
este más
imaginaria que
imperiosa)
necesidad de
aprovechar la
campaña de
navidad. Así nos
libraríamos de
juegos
inacabados como
este.
Empezando por
los requisitos
mínimos,
elevados para lo
que se ofrece; y
por una
optimización tan
sumamente penosa
que da la
sensación de que
se trata de una
beta pendiente
de refinar. ¿De
qué me sirve que
haya vibrantes
batallas si
cuando hay
muchos
personajes en
movimiento la
tasa de cuadros
por segundo
arruina la
diversión? ¿Cómo
es posible que
en un título
cuyo diseño
implica que uno
puede morir en
cualquier
momento tenga
unos tiempos de
carga
insufribles?
¿Por qué
desincentivar el
guardado rápido
transformándolo
en algo lento y
pesado? Y si,
pese a todo, el
usuario se arma
de paciencia y
no desiste, ¿por
qué castigarlo
con molestos
bugs y cuelgues?
Si ahí
terminasen los
problemas,
valdría con
tener un
compatible
poderoso (no
menos de 1 GB de
RAM, mucho mejor
si son 2) y
esperar por los
parches. Pero
hay serios
errores de
concepción
difícilmente
corregibles.
Durante los
combates, los
enemigos son
predecibles y no
hay grandes
diferencias
entre matar a un
troll y eliminar
a una triste
mosca de sangre,
salvo el tamaño
y el número de
golpes
necesarios: su
comportamiento
es idéntico. Más
grave aún es que
consumir una
poción o lanzar
un hechizo
mientras estás
en una pelea es
inviable, pues
mientras uno
accede al
inventario deja
de golpear a los
enemigos, pero
ellos no paran.
Y si se recurre
a las teclas de
acceso rápido,
la lentitud de
las animaciones
garantiza perder
la batalla:
seleccionas la
poción y el
protagonista
guarda el arma,
saca el frasco
correspondiente
y se lo bebe,
tras lo que
vuelve a sacar
el arma. Antes
de que puedas
volver a atacar
has muerto. Y la
narrativa es
mediocre.

En
resumen
Gothic 3
es un notable
título que hará
disfrutar a los
amantes de la
saga, pero que
deja el regusto
amargo de saber
que podría haber
sido legendario
si tan solo se
hubiesen
dedicado algunos
meses más a
optimizarlo y
testarlo. Podría
haber sido el
gran pelotazo de
JoWood, igual
que Los Sims
lo es de
Electronic Arts
y Grand
Theft Auto
lo es de Take-Two.
Ahora temo que
no llegue a
haber una cuarta
parte.
Lo
mejor:
Excelente
sistema de
talentos, un
mundo enorme y
creíble por
explorar.
Lo peor:
Optimización
lamentable, bugs,
combates
desesperantes.
Alternativas:
•
Gothic 2
• The Elder
Scrolls IV:
Oblivion
Horas
jugadas:
20
Version
analizada:
1.09
Equipo de
pruebas:
Pentium IV
630; 1024MB
DDR 400MHz
Kingston;
eVga Nvidia
GeForce 7800
GS (AGP,
256MB);
Creative
Sound
Blaster
Audigy
Player;
Windows XP
Home SP2
actualizado;
Seagate
ATA100
74,4GB
7200rpm (ST
380011A);
LCD 17”; LG
GSA-4167B;
Asrock
775I65G;
Logitech
Cordless
Desktop MX;
Speedlink
Medusa 5.1
ProGamer;
todos los
drivers
actualizados;
durante
todas las
horas de
juego el
equipo
permaneció
conectado a
Internet (ONO,
cable)
4096kbps/150kbps,
con Norton
Internet
Security
2006
(actualizado)
trabajando,
además de
(ocasionalmente)
otro
software en
segundo
plano;
capturas
tomadas con
FRAPS
(última
versión
disponible).
Jugabilidad:
6
Gráficos: 8
Música y
sonido<: 8
Nota final:
7
Por ASS,
publicado el
20-12-2006.
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