Fecha de
lanzamiento:
17 de
noviembre
del 2006
Características:
PS2-Miscelánea
Distribuidor:
Codemasters
España
Desarrollador:
HalifaX
Precio:
34,99€
Manual:
Español.
Textos:
Español.
Voces: N/D.
Código PEGI:
3+
Web oficial:
Disponible
Análisis
publicado el
02-02-2007
por Dave.
La fiebre de
los juegos
bemani
ya está
aquí. Ha
aterrizado
con fuerza
en el
mercado
español y
cada vez es
más la gente
que se anima
a probar
estos
divertidos
títulos que
se prestan
sobre todo
para
disfrutarlos
en grupo.
Ahora
tenemos
entre manos
un nuevo
exponente
para PS2 de
esta moda.
Concretamente
se trata de
un “clon”
del ya
famoso
Dance Dance
Revolution.
¿Se quedará
en un mero
imitador o
conseguirá
ir un paso
más allá? La
solución en
las
siguientes
líneas.
Introducción
histórica
Antes de
nada vamos a
ponernos en
antecedentes.
Bemani
además de
ser una
abreviatura
del término
beat-manía,
también es
una división
de Konami
que se creó
en el año
1990 con el
objetivo de
crear todo
tipo de
juegos
musicales,
en los que
el principal
objetivo es
seguir el
ritmo de la
música
bailando,
cantando o
tocando
algún
instrumento.
Al principio
sólo
contaban con
el público
japonés,
pero poco a
poco se ha
ido abriendo
un hueco en
los hogares
y salas
recreativas
de todo el
mundo.
Podemos
nombrar
algunos de
estos
títulos,
seguro que
ya conocidos
por todos:
BeatMania
(DJ),
DrumMania
(batería),
KeyboardMania
(teclado) o
los éxitos
de ventas en
España
Guitar Hero
o
Singstar.
El caso que
nos ocupa
pertenece al
que, sin
duda, es el
más conocido
de todo este
género:
Dance Dance
Revolution
(también
conocido
como DDR o
Stepmanía
en el caso
de su
versión para
PC). Su
nombre es
Dance
Factory
y pretende
ser una
seria
alternativa
a la saga de
Konami.
Jugabilidad
Sin duda una
de las
grandes
pegas con
que cuentan
estos
títulos para
PS2
(realmente
para todas
las
consolas) es
la
limitación
existente en
cuanto a
canciones se
refiere, ya
que estamos
limitados a
aquellas que
incluye el
disco en
cuestión,
algo que no
ocurre en
sus
versiones
para PC,
debido al
carácter
abierto de
éstas y a la
gran
comunidad de
seguidores
con las que
generalmente
cuentan
estos
títulos.
Dance
Factory
intenta
resolver
este
handicap
incluyendo
la que
seguramente
sea su mayor
virtud:
importar
canciones de
cualquiera
de nuestros
CD´s de
música
(tanto
originales
como copias
de
seguridad).
Simplemente
tenemos que
introducir
el disco que
contiene la
canción que
deseamos
bailar,
seleccionarla
y esperar a
que Dance
Factory
genere los
pasos.
Mientras
tanto
podemos
entretenernos
con un
minijuego
parecido a
un cubo de
Rubik.
Una vez los
pasos están
creados ya
podemos
empezar a
bailar. Todo
esto sería
genial si no
fuera porque
los pasos
generados no
son todo lo
buenos que
cabe
esperar.
Tras probar
con
numerosas
canciones,
llegué a la
conclusión
de que su
“inteligencia
artificial”
no es muy
buena, ya
que al meter
un título
con un ritmo
un poco alto
o cambiante
los
resultados
son bastante
flojos,
tanto como
para
desesperarse.
Con
canciones
más
sencillas la
cosa mejora,
pero después
de haber
probado el
DDR uno no
puede sino
sentir la
sensación de
que no está
a la altura,
pero ni de
lejos.
Por lo demás
es casi
igual que el
título de
Konami, se
puede jugar
sólo, por
parejas,
trae una
modalidad
que
contabiliza
las calorías
que vas
gastando,
incluso un
modo en el
que podemos
crear una
“criatura” a
nuestro
gusto y
verla como
baila al son
de nuestros
pasos…
Las únicas
diferencias
son la
posibilidad
de crear uno
mismo los
pasos para
las
canciones
elegidas
(algo
bastante
tedioso,
para qué nos
vamos a
engañar) y
un modo
llamado
EyeToy en el
que, como su
propio
nombre
indica,
podemos usar
la EyeToy
para usar
las manos
además de
los pies al
ritmo de la
música.
Gráficos
Los gráficos
en Dance
Factory se
pueden
calificar
como
“aprobados
por los
pelos” y
gracias. Un
juego de
estas
características
es cierto
que no
necesita
unos
gráficos
espectaculares,
pero hay
momentos en
los que se
hacen
bastante
rústicos,
como por
ejemplo al
presentar a
nuestra
“criatura”
en pantalla.
Poco más se
puede decir.
Música /
Sonido
Evidentemente,
el mejor
apartado de
Dance
Factory. La
música suena
genial,
tanto las
pistas
incluidas
con el
juego, como
las
importadas
(desde luego
malo habría
sido si este
no fuera el
mejor
apartado del
mismo).
Edición
española
Dance
Factory se
nos presenta
completamente
en
castellano,
pudiendo
elegir entre
dos
versiones,
la que
incluye
únicamente
el juego y
la que
además trae
una
alfombra. La
edición
analizada ha
sido aquella
que sólo
contiene el
juego, ya
que es
compatible
con
cualquier
alfombra del
mercado que
soporte PS2.
Comparado
con DDR
Con Dance
Factory,
Codemasters
ha intentado
echar un
pulso a
Konami y su
Dance Dance
Revolution,
pero
lamentablemente
no ha
conseguido
ni siquiera
sentarse a
la mesa para
iniciar el
reto. La
idea era
buena, pero
la ejecución
no tanto,
quedando
como
resultado un
título
normalito
muy por
debajo de lo
que se podía
haber
conseguido.
Conclusión
Si no tienes
otra cosa a
mano o no te
importa
estar horas
creando tu
mismo los
pasos para
las
canciones,
Dance
Factory está
bien. Pero
si quieres
la calidad
de una casa
que leva más
de 15 años
en el
mundillo,
con todo lo
que ello
supone,
Dance Dance
Revolution
es tu juego.
Lo mejor:
la
posibilidad
de importar
tus propias
canciones
desde tus
CDs de
música.
Lo peor:
los pasos
creados
automáticamente
no están
bien
sincronizados
con el ritmo
de las
canciones.
Horas
jugadas:
5
Jugabilidad:
6
Gráficos: 5
Música y
sonido<: 9
Modo
multijugador:
7
Edición
española: 7
Nota final:
6.5