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Fecha de
lanzamiento: 28
de junio del
2006
Características:
PC-Estrategia-Turnos
Distribuidor:
Take 2 España
Productor: 2K
Games
Desarrollador:
Firaxis Games
Manual:
Castellano.
Textos:
Castellano.
Voces:
Desconocido.
Web oficial:
Disponible
Análisis
publicado el
24-10-2006 por
Raven.
A lo largo de la
historia de la
humanidad ha
habido grandes
líderes cuya
única fijación
era la
dominación
mundial. Muchos
fueron los que
lo intentaron, y
aunque alguno
anduvo cerca,
ninguno lo
consiguió. Si
eres de esos
megalómanos que
creen que la
coexistencia
pacífica es cosa
de cobardes,
Warlords
está hecho a
medida de tus
aspiraciones.
Es la
Guerra
El mundo tal y
como lo
conocemos hoy,
con sus
naciones, sus
culturas y sus
fronteras ha
sido fruto de
guerras,
sublevaciones,
conquistas y,
como se conocen
a día de hoy,
conflictos
armados. Para
bien o para mal,
el desarrollo
tecnológico
también ha
venido de la
mano de dichos
acontecimientos
que han marcado
la faz de la
Tierra. Incluso
en pleno siglo
XXI, hay lugares
del mundo donde
la población se
muere de hambre,
pero sus líderes
se divierten
gastando
ingentes
cantidades de
dinero en
desarrollo
armamentístico.

Y como la vida
misma,
Firaxis ha
basado toda la
expansión en ese
desarrollo
militar y ese
poderío de los
ejércitos. Si
antes
Civilization IV
parece que
estaba más
indicado hacia
la coexistencia
pacífica, con
las nuevas
unidades y los
nuevos líderes
los
enfrentamientos
armados estarán
más que a la
orden del día.
Las
novedades
Al tratarse de
una expansión,
del aspecto
audiovisual poco
hay que contar
ya que se trata
del mismo que el
juego original.
Simplemente se
han incluido
nuevas melodías,
mucho más
belicosas y
tribales, y las
animaciones de
las nuevas
unidades.
La piedra
angular de toda
la expansión son
los Grandes
Generales. Estos
personajes, son
una nueva
variedad de esas
personalidades
importantes que
de vez en cuando
nacían en alguna
de nuestras
ciudades. Al
igual que las
anteriores, se
pueden combinar
para crear una
Edad de Oro, o
simplemente,
consumirse
aumentando las
capacidades de
producción
militares de una
ciudad o creando
una academia que
otorgue de
experiencia a
todas las
unidades armadas
que se creen en
dicha
localización.
Pero a
diferencia de
los anteriores
personajes
históricos, no
se generan
espontáneamente,
surgen de las
batallas y
pueden
interactuar con
nuestros
ejércitos.
Podemos
asignarles a una
unidad para que
la lideren en el
campo de
batalla. Esta
asignación les
concede el rango
de Caudillo y
dota a la unidad
que dirigen de
mucha más
experiencia y
acceso a algunas
especializaciones
que de otra
forma no
hubieran sido
posibles.
Además, una vez
que dicha unidad
se queda
obsoleta, el
coste de
actualización a
una nueva es
nulo.
Las opciones
diplomáticas
también han sido
completadas.
Ahora es posible
el vasallaje de
Estados. Y es
que hay algunos
líderes que
antes de perder
su puesto
aceptarán una
capitulación e
incluso, sin
estar en guerra,
se ofrecerán a
ser nuestros
países satélites
a cambio de un
pacto de
protección
mutua.
Como es de
esperar en una
expansión de
este tipo,
también se
incluyen nuevas
civilizaciones
con sus
respectivos
líderes y
unidades
exclusivas, y
para algunas de
las ya
existentes, se
incluyen también
nuevos
mandatarios
mucho más
belicosos y
traicioneros que
los que ya
existían y
nuevos mapas
para ponerlos en
juego a todos
ellos. También
se han incluido
nuevas
maravillas, de
las cuales, la
más destacada es
la Gran Muralla
China. Esa gran
ausente en el
capítulo
original, cobra
especial interés
visual ya que el
que la construye
verá como se
levanta
cubriendo todo
el perímetro de
sus fronteras.
Respecto a las
nuevas unidades,
ahora se
incluyen el
trabuquete y el
trirreme, la
primera es la
evolución de la
catapulta como
arma de asedio y
la segunda es
una unidad naval
totalmente
militar para los
primeros tiempos
de conflictos en
el mar. Como
novedad también
se han incluido
edificios
exclusivos a
cada
civilización,
que como las
unidades
exclusivas,
sustituyen al de
serie,
mejorándolo en
algún aspecto.
Al igual que en
el juego
original, el
asunto que ha
vuelto a quedar
un tanto
descolgado es el
de la Religión.
Teniendo en
cuenta que las
Religiones han
sido objeto de
muchas guerras,
es una pena no
poder contar en
esta expansión
con la opción de
declarar una
Cruzada en la
que una
coalición de
Estados que
recen al
verdadero Dios,
puedan borrar
del mapa al
resto de
naciones
infieles.
Edición
española
De la edición
española de esta
expansión
podemos decir lo
mismo que de la
del juego
original. Que se
encuentra
localizado al
99%, porque
siguen
apareciendo
determinadas
palabras en
inglés en
algunos menús
que sigue
pareciendo que
se les olvidó
traducirlas. No
obstante, el
manual que
acompaña es
sublime. Consta
de algo más de
100 páginas
donde explican
absolutamente
todo lo
necesario para
resolver
cualquier duda
que nos asalte
en cualquier
momento.
En
resumen
Warlords
es una expansión
que está
enfocada por y
para la guerra.
Aumenta
sustancialmente
la experiencia
de juego de
Civilization IV
y desde luego
que es un
producto
bastante
recomendable
para cualquier
seguidor de la
serie. La única
pega es el tener
que desembolsar
su precio cuando
podría haber
estado incluida
directamente en
el juego
original sin
demasiadas
complicaciones.
Lo
mejor:
Más unidades,
edificios y
civilizaciones
para conquistar
Lo peor:
No aprovechar al
100% las
posibilidades
belicosas, sobre
todo con el tema
de la Relgión.
Horas
jugadas: más
de 10.
Version
analizada:
1.61
Equipo de
pruebas:
Intel Pentium
Mobile 1.86GHz,
1024 MB RAM, Ati
Radeon X700 128
MB, Microsoft
Windows XP Home
SP2, DirectX
9.0c.
Jugabilidad: 8.5
Gráficos: 8.5
Música y
sonido<: 8.5
Edición
española: 9
Nota final: 8.5
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