Fecha de lanzamiento: 14 de marzo del 2006
Características:
PS2-Aventura-Acción-3º
persona-Medieval-Estilo
japonés-Fantástico
Distribuidor:
Electronic Arts
Productor:
Capcom
Desarrollador:
Capcom
Precio: 49,95€
Manual:
Castellano.
Textos:
Castellano.
Voces: Inglés.
Código PEGI: 12
Web oficial:
Disponible
Análisis
publicado el
02-06-2006 por
Raven.
La historia nos
dice que
Toyotomi
Hydeyoshi fue un
gran guerrero
que unificó
Japón terminando
así la labor
iniciada por su
antecesor, el
gran Oda
Nobunaga. Bajo
su férreo
mandato despojó
al pueblo de la
capacidad de
estar armados y
su creciente
afán de poder le
llevó a liderar
dos incursiones
al continente en
contra de Corea.
Ahora, la
historia que nos
plantea Capcom
difiere un
poquito de la
original…
Reinventando el
pasado
Nos remontamos a
la Edad Media.
La capital del
Japón se
encuentra en
Kyoto y desde
allí, el que
fuera el mayor
guerrero de la
nación, gobierna
de una manera
tiránica el
país. Su alianza
con los malvados
demonios Genma
le ha
proporcionado un
poder casi
divino. A través
de estos ha
conseguido
desposeer de
alma y
consciencia a la
gran mayoría de
los habitantes
del país para
convertirlos en
guerreros
obedientes e
implacables.
Sus
herramientas
para
conseguirlo
son unos
insectos
Genma que
contaminan
el cuerpo
del portador
hasta
convertirlo
en un árbol,
concretamente
un cerezo
con el que
seguir
esparciendo
su malvada
semilla.
Ahora el
festival de
las flores
está a punto
de empezar y
cientos de
estos
árboles
están siendo
conducidos
al Palacio
que le sirve
de
residencia.
El objetivo
principal es
evitar que
ese festival
llegue a
buen
término,
pero como
siempre, las
venganzas
personales
se anteponen
al deber
común y lo
que podría
haber sido
el
enfrentamiento
definitivo
se
convertirá
en una
deshonrosa
batalla
perdida de
la que
deberemos
salir
huyendo.
Pero como
nuestra
perseverancia
es infinita,
volveremos a
intentar un
nuevo
asalto, pero
esta vez en
compañía de
unos cuantos
compañeros
de aventuras
con los que
podremos
poner fin a
esta injusta
situación.
Cúbreme
mientras
trincho a
esta mala
bestia…
El sistema
de juego es
bien fácil.
Hay que
atravesar la
salida que
se encuentra
detrás de
todas estos…
salvajes; y
las dotes
diplomáticas
de nuestro
personaje se
reducen a te
rebano la
cabeza, te
atravieso
como a una
aceituna o
te corto en
taquitos. ¿A
qué es bien
sencillo?
Las
herramientas
para hacerlo
pueden ser
varias, un
espadón de
metro
ochenta, dos
katanas bien
juguetonas,
un rifle de
pequeño
calibre, un
báculo muy
resistente o
a tortazo
limpio. La
técnica
dependerá
del
personaje
que tengamos
entre manos,
pero todas
son igual de
efectivas.
Para hacer
un poco más
fácil la
labor de
exterminio
de plagas
por estos
mundos
nipones,
aparte de
poder
realizar
combos al
más puro
estilo
Street
Fighter,
contaremos
con unas
habilidades
especiales
que
permitirán
que
asestemos
golpes
tremendamente
poderosos.
Dependiendo
del nivel
que
tengamos,
estos combos
y
habilidades
especiales
podrán ser
mejorados.
Este quizás
es el toque
de RPG con
el que
cuenta el
juego, la
posibilidad
de
personalizar
las
habilidades
de nuestros
protagonistas.
A medida que
eliminemos
Genmas,
además de
sus almas,
iremos
ganando
experiencia
(como los
Pokémon).
Esta
experiencia
nos dará la
posibilidad
de aumentar
una serie de
puntos en
nuestras
características
personales
de Ataque y
Defensa; y
dependiendo
de estas
estadísticas
tendremos a
nuestro
alcance
diferentes
combos con
los que
seguir
destazando
los
diferentes
“animalitos”
que se nos
cruzan en
nuestra
excursión.
Durante toda
la partida
controlaremos
a Soki, el
demonio
azul. Y en
la gran
mayoría de
las fases
controlaremos
también a un
segundo
personaje.
Salvo por
avatares del
argumento,
ese
personaje le
podremos
escoger
libremente
de entre
todos los
que nos
acompañan.
No existe
ninguna
diferencia
en el
desarrollo
de la
aventura
dependiendo
de la
elección. A
este segundo
personaje le
podremos dar
órdenes.
Bien que
ataque con
todas las
ganas y que
le maten
igual de
rápido, que
nos cubra,
que ataque,
pero con
cautela; o
que se quede
quieto, deje
de incordiar
y recupere
un poco de
vida.
Normalmente,
y dada la IA
de enemigos
y amigos, la
elección más
normal será
que nos siga
y sólo en
momentos
puntuales
que se lance
a lo loco
mientras
nosotros
realizamos
alguna
acción
concreta.
Gráficos
El apartado
gráfico roza
a un más que
buen nivel.
Los
personajes,
amigos y
enemigos, se
encuentran
magníficamente
detallados.
Y el número
de ellos que
aparezca en
pantalla al
mismo tiempo
no entorpece
para nada la
acción ya
que no
existen
ralentizaciones.
A esto le
añadimos lo
bien
detallados
que se
encuentran
los
escenarios
donde
dirimimos
nuestras
diferencias
y como
resultado
obtenemos un
título que
exprime
perfectamente
el hardware
de nuestra
Play.
Los
diferentes
interludios
se nos
pueden
mostrar de
diferentes
maneras. La
primera es
la típica
cinemática.
Pero también
muchas de
ellas se han
realizado
mediante el
mismo motor
del juego y
su
terminación
también es
soberbia. El
único pero
que se le
puede
achacar es
que al
comienzo de
cada fase se
nos pone en
situación
mediante un
escueto
texto con
una imagen
de fondo. En
este punto
otra buena
cinemática
hubiera
quedado
perfecta.
Música/Sonido
Como
generalmente
ocurre en
este tipo de
juegos, la
música es un
a mera
acompañante
de la
acción. Ya
hemos
comentado
que lo
normal es
que
avancemos a
golpe de
mandoble. Y
entre el
ruido de las
espadas
cruzándose,
los sonidos
guturales de
los
monstruos
que nos
retan, sus
aullidos,
los nuestros
y demás
efectos
invitados a
la fiesta;
se produce
un
batiburrillo
sonoro que
nos impide
centrar
nuestra
atención en
la melodía
que lo
envuelve
todo. Pero
es casi
mejor, ya
que en los
momentos en
los que no
tenemos nada
que hacer se
vuelve un
poco
machacona.
Edición
española
Señores de
Capcom.
Desde este
improvisado
púlpito hago
una humilde
petición al
responsable
de la
localización
de
escenarios,
al del
casting de
voces o a
ambos.
Porque ya es
la segunda
vez que les
pasa. Es
comprensible
(mentira, no
lo es) que
se pueda
tener un
error de
localización
confundiendo
un país con
otro una
vez; pero
cuando
ocurre una
segunda es
para
renegarse.
Yo se lo
explico.
España es un
país situado
en el
continente
Europeo.
Limitamos al
norte con
Francia y al
oeste con
Portugal. Es
decir, no
estamos
debajo de
Estados
Unidos. No
somos México
ni ningún
otro país de
lo que ahora
se llama
MERCOSUR.
Así que
cuando
localicen un
juego en
España como
Resident
Evil 4
asegúrense
de no poner
haciendas
mexicanas y
cuando un
personaje
sea español,
asegúrense
de hacer que
hable
español,
pero español
de ESPAÑA.
Esta
reivindicación
la hago
porque el
personaje de
Roberto se
supone que
es español.
Sus rasgos
son
occidentales
pero en el
momento que
abre la boca
habla un
español
neutro que
da grima.
Puede que
parezca una
chorrada,
pero igual
que no es lo
mismo un
chino, que
un japonés o
que un
coreano,
aunque todos
sean
asiáticos. O
un americano
que un
británico
aunque
hablen
inglés,
tampoco es
lo mismo un
mexicano, un
argentino y
un español.
No se trata
de racismo,
se trata de
cultura.
Salvo este
inciso,
podemos
decir que el
juego tiene
todas las
voces en
inglés pero
todos los
textos que
se muestran
en pantalla,
incluyendo
los
subtítulos,
lo hacen en
castellano.
En
resumen
Nos
encontramos
delante de
un gran
juego, que
se desmarca
un poco de
lo que
fueron los
anteriores
Onimusha y
que está
enfocado
principalmente
a la acción
inmediata.
Técnicamente
es correcto
y los
diferentes
personajes y
sitios que
se pueden
revisitar
hacen de él
un título
con el que
podremos
pasar una
gran
cantidad de
horas
divirtiéndonos.
Lo
mejor:
Su
sencillez de
manejo, su
apartado
gráfico y su
tremenda
adictividad.
Lo
peor:
Sus
fallos de
localización
y una IA no
todo lo
desarrollada
que debiera.
Horas
jugadas: más
de 20
Jugabilidad: 9
Gráficos: 8
Música y
sonido<: 8
Edición
española: 6
Nota final: 8
|